domingo, 7 de diciembre de 2008

(Foto Miguel Marqués)

Estamos sucios, a veces doloridos.

La mercromina no nos sirve más.

No soy tu muñeco de cartón

ni siquiera tu muñeco de nieve soy.

Soy tu puente levadizo

soy tu morfina.

No miento para nada,

miento para ti.

No respiro sin sentido,

a veces no respiro.

Lobotomía, gatomanía,

crisis,

uno y otro día.


14 comentarios:

Okr dijo...

Esto es un pedazo de canción. Sólo le falta la música y un par de estroficas más.

aroa dijo...

qué extraña sensación causa...
de decir cosa dura con ese ritmillo algo insolente

pero ...
¿cuándo sirvió la mercromina para algo más que decorar nuestras huesudas e infantiles rodillas?
Pues no respires. Alguien te despegará la mano de la cara y te dirá: ya.

Lara dijo...

Jeje: la verdad es que fue escrito con la intención de acompañar la música del grupo de unos amigos (Glazz). (Pero estamos trabajando en otros textos que cuadren mejor.)
Aroi: Mercromina para nada, es verdad, y a no respirar, total...

Besossssssssssssss!!!

carmen dijo...

no miento para nada
miento para ti
y te miento a ti...

Pienso como aroa, qué extraña sensación causa leerte en este fragmento, Lara.

Por cierto, te encontré, por casualidad, en una entrevista en "Calle 20"... qué alegría... cómo se expanden tus alas...

Besos de lunes dominguero
Carmen

Belcán dijo...

La mercromina, para pintarse los ojos.

Microalgo dijo...

No, oiga. Que tiene mercurio y cromo (de ahí su nombre) y es más venenoso que el copón bendito, y por eso la retiraron hace años.

Háganme caso, leche, que trabajo en metales pesados y ecotoxicología (aplicada a las microalgas, es cierto, pero y qué).

Víctor Cabrera dijo...

Éjele, Lara!!! Tengo una duda del alma: ¿qué diantres es la mercromina?

Beso:

vc

Víctor Cabrera dijo...

Pues, si es lo mismo, aquí le decimos merthiolate.

abrazo.

vc.

meriklimpt dijo...

Estamos sucios, a veces doloridos... me gustan tus palabras. Un saludo!

acróbatas dijo...

Creo que es la segunda vez que te leo la palabra mercromina y es curioso porque es una palabra que no he vuelto a usar desde que era bien pequeñita (cuando, como dice Aroa, decoraba nuestras rodillas)... Esa palabra ha desatado en esas dos ocasiones el tibio aroma de la magdalena recién hecha de Proust... y he vuelto a plantarme dos coletas, a limpiarme las rodillas llenas de piedrecitas clavadas en la arena, a dar volteretas en los columpios de la plazoleta, jugar al pilla pilla y a saltar a la comba con mis vecinos.

Después de todo eso he vuelto a leerte y qué increíble es quedarse en tu "uno y otro día".

Besos,
Vanessa

NáN dijo...

excelente. fresco. doloroso.

kika... dijo...

ya lo ha dicho NáN... así que suscribo, LaraMusical y mercrominante...

besos
K

Isabel dijo...

¡Precioso! y muy oportuno.

Aurélia dijo...

Lara, eso... es brutal!! Como dices tú. Qué bestialidad de poema! Qué impacto! Un abrazo, hermosa.