lunes, 23 de febrero de 2009


En la carretera, las sombras de los árboles tenían aquel color brillante.
Arriba del todo, las alas extendidas.
Mi águila, tu cigüeña.
El volante ha quemado por primera vez las palmas de mis manos.
Empieza la cuenta atrás.

14 comentarios:

Aina dijo...

Yo tb estoy contando...qué llegue cuanto antes por favor!
Un besazo enorme para ti y para tu águila. Muak!

Miguel Ángel Maya dijo...

...Yo estuve entre montañas, y luego volví, aunque sólo por dos días, pero afortunadamente, al mar...
...Esta vez era un mar frío, de norte, el mismo que a veces recorren los pies descalzos de Edna, cámara en mano...
...Para mí llegar al mar es siempre como volver a Punta Umbría y a quien yo era cuando apenas tenía cinco años, seis a lo sumo, y descubrí el mar en Punta Umbría...
...Beso...

acróbatas dijo...

Yo casi siempre empiezo una "cuenta atrás" con mucho vértigo... y lo he sentido en esas alas extendidas...

Un beso grande.
Vanessa

manuela dijo...

yo también tuve esas sensaciones pero, con gaviotas y mirlos,esa energia que nos invade....espero impaciente el dia 9 comienzo la cuenta atrás
un abrazo

NáN dijo...

críptico mensaje, pero está ahí y es de todos (todos sabemos que las sombras de los árboles son brillantes y el que no lo supiera ya no tiene excusa). Pero me niego a contar hacia atrás, por miedo a encontrarme con un cero que no signifique nada.

kika... dijo...

hoy olía a primavera

y yo más que contar hacia atrás, descuento

(besos)

manolotel dijo...

... Cuenta atrás... Cigueña... Espero que sea eso porque lo que sugiere Nán, no me gusta.

Un beso alto y una brisa süave y protectora.

Lara dijo...

Hacia atrás o hacia delante, me refiero al tiempo del sol.

Un abrazo a todos.

David J. Calzado dijo...

Pues a mi me jode que arda el dios Momo y se vaya febrero y llegue la cuaresma y no tener papelillo en la chistera, por mucho sol que tú quieras ponerme.

David J. Calzado dijo...

Por cierto debiera estar prohibido cantar el cambio estacional. Tú ya me entiendes. Me voy pa' la Viña.

aroa dijo...

calor: yujuuuu!

a mí de pequeñina me gustaban mucho los olmos blancos porque sus hojas al sol brillaban en lo alto a partir de esta época en el patio del colegio... más allá de las tablas de multiplicar y los deberes no hechos, me parecían de plata. Mi madre, claro, cuando se lo decía, me miraba un poco raro. Muchas veces me miraba un poco raro.

También se ve bonito el sol aquí abajo, sobre los cierres abriéndose en las tiendas... y los pajaricos silenciados por el martillo eléctrico del patio...

beso (pero qué cursi he podido llegar a ser)

Marian dijo...

Ese sol que cura...

un abrazo, Lara

DoctorMente dijo...

Lara Lara Lara.... ¿dónde está tu cigüeña?

Aurélia dijo...

Lo bueno es que el volante te vuelva a quemar las manos...! Respecto a la cuenta atrás... ya es otra historia...