viernes, 16 de septiembre de 2011

Habla Varela, sí, largo y tendido


como en una clase práctica de mecanografía copio ordenadamente unos versos de la poeta, sin ni siquiera antes buscar en google por si acaso estuvieran ya, porque el sentido es: en medio de la lactante noche abrí el libro y leí sorprendida y me vi y no me vi, son las señales de los días y la causa mágica de algunos poemas y entonces el ejercicio es: vuelve a la página y teclea cada letra, aprendiendo así el significado, ocultando la vejez de la memoria, volviendo al tiempo eterno del colegio donde tener buena letra era cuestión de esmero, y aquí ya no importa el esmero porque todo es cuestión de tiempo, y ahora os dejo su voz, la voz de la blanca mujer:



III
pero sucede que llegó la primavera y decidimos echar
abajo techos y paredes    sitio sitio para el cielo para
sus designios dormimos con los animales a campo raso
juntos el uno sobre el otro el uno en el otro.
soledad infinita del amor bajo toda luz. 


y desperté a la mañana siguiente con su cabeza sobre mis
hombros ciega por sus ojos    bianca alucinatta tutta.


a césar lo que le pertenece y al cielo la espalda sacudida
por el amor y el temor y el tedio y la esperanza, etc.
pasó a toda máquina la primavera    pitando


la casa estaba intacta ordenada por sus fantasmas habituales.


el padre en el sitio del padre la madre en el sitio de la madre
y el caos bullendo en la blanca y rajada sopera familiar
hasta nuevo mandato.




IV
y sucedió también que
fatigados los comediantes
se retiraron hasta la muerte
y las carpas del circo se abatieron ante el viento implacable
de la realidad cotidiana.
si me preguntan diré que he olvidado todo
que jamás estuve allí
que no tengo patria ni recuerdos
ni tiempo disponible para el tiempo.


que a veces
me despierta una mirada
que ávidamente se traga la oscuridad
y que esos ojos azules son restos de alguna luz
restos de algún naufragio 
signos del deseo
y de la agonía del deseo. 


y que nosotros
los poetas los amnésicos los tristes
los sobrevivientes de la vida
no caemos tan fácilmente en la trampa
y que
pasado presente y futuro
son nuestro cuerpo
una cruz sin el éxtasis gratificante del calvario
y que no hay otra salida
sino la puerta de escape que nos entrega
a la enloquecedora jauría de nuestros sueños
nosotros o ellos
acertijo joker moneda perdida en el aire. 
tibios tembloroso nonatos
sin estirpe ni prole
dispuestos siempre. 




VI
y cuando ya
en el piso del vértigo
como una tórtola de ojos dulces y rojos
empollas
meciéndote en el andamio que cruje
qué puede importarte.
nada te toca
ni la nube cargada de eléctrica primavera
que envidiabas no hace mucho
ni el recuerdo satinado obsesivo
del pecho que te hechizaba desde lejos
ni los pregones callejeros
de la putañera fortuna
que te invitaba a bailar
algunas noches de ronda.


harta de timo y de milagros
de ensayar el trapecio hasta la parálisis
de la iniciación de cada día
de haberte tragado el sapo con la sopa
el sapo de la náusea pura
y el sapo de la náusea práctica
et alors. 
ya no te queda nada
de los dones de las hadas
sino tu hipo melancólico
y tu ombligo pequeño y negro
que todavía no se borra
centro del mundo    centro del caos y de la eternidad
como las líneas de tu mano
por donde corren ríos inmemoriales
y cataratas de tus ojos al firmamento
como única urdimbre de la realidad
oro de lágrimas
y grima del oro
y tu lengua de mil traiciones
cerrada y dulcísima 
como un dátil o una aceituna.


como en las coplas de los ciegos
hay un relente obcecado de eternidad y miseria.


VII
ayúdame mantra purísima
divinidad del esófago y el píloro.


si golpeas infinitas veces tu cabeza
contra lo imposible
eres el imposible
el otro lado
el que llega
el que parte
el que entiende lo indecible
el santo del desierto que traga la lengua
el que vuelve a nacer forzando a la madre de su madre
el nadador contra la corriente
el que asciende de mar a río
de río a cielo
de cielo a luz
de luz a nada. 


Algunos fragmentos de "Camino a Babel", de Donde todo termina abre las alas, Blanca Varela

9 comentarios:

Aroa dijo...

qué grande es ese libro, Lar

yo que leí a Varela hace ya años, pero ahora siempre me recuerda a tí

Portorosa dijo...

Valió la pena la espera.

David J. Calzado dijo...

Uff, palabras mayores.

David J. Calzado dijo...

Palabras mayores, uff.

Emily dijo...

sabias palabras, precioso.
buscaré más de la autora, gracias!

tournesols dijo...

increíblemente bella

Isabel dijo...

Gracias por traerla de tu mano porque es extraordinaria.

Como tú.

Abrazo fuerte.

Isabel dijo...

Acabo de leerte en Los Noveles y desde lo genial del título me pregunto cómo haces para expresar tan bien lo que sentimos.

Asombrada te beso.

Gemma dijo...

"y que no hay otra salida
sino la puerta de escape que nos entrega
a la enloquecedora jauría de nuestros sueños
nosotros o ellos".

Palabras de honor.
Un beso