domingo, 19 de agosto de 2007

Saco mi brazo que está debajo de su cabeza dormida,
mi brazo dormido, lleno de agujas imaginarias.
En la punta de cada una de ellas, para su recuento,
se han sentado ángeles caídos.

Wislawa Szymborska
Traducción de Elzbieta Bortkiewicz



13 comentarios:

nán dijo...

¿Te acuerdas?, a Szymborska nos la dio a conocer Olka. Vaya fuerza la de esta poeta.

Y estos 4 versos que pones, qué grande que a partir de algo tan común como rescatar un brazo dormido, porque se nos quedó debajo del otro, imagine lo que imagina. Esa capacidad de la imaginación, que va mucho más allá del automatismo surrealista (es como una búsqueda frenética y voluntariamente consciente, o casi, en un cajón que previamente el poeta se ocupó de llenar con miles de palabras y de historias), es lo que me anima de la poesía. Lo que me hace ir alentando a todos (a cambio de la sorpresa y la felicidad que todos me proporcionan).

a dijo...

Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo.
No vuelo sobre él, de él no huyo
Entre las raíces arbóreas. Estoy demasiado cerca.
No es mi voz el canto del pez en la red.
Ni de mi dedo rueda el anillo.
Estoy demasiado cerca.

nán dijo...

a: esta mañana, ante el impulso del poema dejado por Lara, leí 8 o 10 poemas de Szymborska.

El que has puesto fue uno de ellos. Dado que su obra es grande, me ha parecido curiosa la coincidencia.

Lara dijo...

a.

Deletreo los nombres que empiezan por a, y a veces sé que eres tú, y a veces no.

Gracias por poner el principio (Nán, ambos son el mismo poema, el que he puesto yo, y ése. En qué minuto de la mañana tú rebuscas para leer varios poemas de esta mujer, me encanta imaginarte, con o sin café).

A W.S. yo la conocí (pero poco) hace muchos años, cuando estaba en Sevilla. Me la enseñó una enciclopedia. Qué raro fue, pero fue así. Yo escribía un cuento sobre niñas polacas y husmeé y apareció. Luego un amigo, ya en Madrid, de vez en cuando me dejaba leer varios poemas de un libro muy gordo de ella que tenía sobre la mesa. Pero no fue hasta que Olka la trajo aquí, mucho después, que me compré algo suyo.

Buen lunes a todos. Qué pena de lunes, después del fin de semana Tan Delicioso que he pasado.

Anónimo dijo...

tienes razó, por eso lo escogí, no por una casualidad, aunque como leí varios luego olvidé lo que pertenece a cada uno. Simplemente sabía que eso lo había leído.

La hora de lectura, 6:30, y con café. Y a esta poeta yo no la conocí hasta que Olka la presentó.

Qué pena de lunes (acuerdo total).

Microalgo dijo...

Eo.

Estoy afilando casi todas tus tijeras. Me están gustando mucho.

a dijo...

Anónimo, no me había pasado nunca que alguien quisiera hacerse pasar por mi...no sé cual será la razón. El caso es que parece que a todos nos ha gustado Wislawa. Yo no había leído nada suyo hasta hoy.Llevo toda la mañana con ella (y miro de vez en cuando la foto a ver qué encuentro, ¡me tiene intrigada!).
Un beso

nán dijo...

¡Claro, a.! Ese anónimo soy yo, que me equivoqué al elegir identidad e hice clic muy pronto.

Wislawa Szymborska es una joya, pero además nos permitió conocer a algún poeta polaco más.

(la foto, sí, es muy intrigante).

Jesús Beades dijo...

La Szymborska tiene muchas genialidades como ésta, y la pena es leerla traducida. Me alegro de esta concordancia en gustos.

Reb dijo...

¡Qué pequeños esos ángeles caídos! Seguro que llevan corbata negra y traje de oficina. Me los imagino sentados como el pensador de Rodin. Qué bonito sería pasar un rato con ellos... ¿donde irán cuando la sensación de brazo dormido desaparezca? ¿a otro poema?
love you!! love you!!

acróbatas dijo...

Qué precioso, no había leído nada suyo...

(un miércoles también puede ser de pena...)

besos.

síl dijo...

me encanta Wilsawa...

[nada sucede dos veces
ni sucederá, y por eso
sin experiencia nacemos
sin rutina moriremos...]


siempre tan senzillz pero demoledora...

pd. tienes un blog precioso, lara... ya nos contarás lo que dieron de sí tantas lecturas... personalmente, kureishi y murakami me remueven por dentro...
saludos

amandine dijo...

no words.
sólo me dejo sentir...