domingo, 8 de marzo de 2009

La llave

En el fondo del mar hay una llave que contiene la única verdad.

Las corrientes oceánicas la mueven de un lado a otro, pero ahí abajo permanece.

Nadie nunca tendrá el brazo lo suficientemente largo como para alcanzarla.

Ninguna botella de oxígeno, ningún experto en apnea podrán lograrlo.

Ahí quedará, sabia y sola.

En el óxido de sus dientes pueden verse reflejados nuestros miedos,

nuestros motivos,

nuestras estúpidas razones

y el origen del principio activo de la muerte y la felicidad.

Pero ahí continúa,

en el fondo del mar,

la llave sabia de la vida.

Nadie la vio nunca, nadie la colocó sobre el fango marino.

Sin embargo, kilómetros de hielo se desprenden de la Antártida.

Inmensas placas que parecerían cortadas con una sierra gigante se deslizan a través del mundo. Si consideramos mundo esta limitada bola terrestre.

Hay una llave en el fondo del mar.

Cuando llegue la gran sequía y el sol abrasador la haga brillar, sola y sabia encima de la arena resquebrajada, nuestro misterio quedará desnudo frente a la devastación.

Pero ninguno de nosotros estará ahí para acariciarlo o para apropiárselo.

Sola y sabia, la llave de las aguas verá nacer el siguiente ciclo de la destrucción.

Ni siquiera nuestra ignorancia habrá sobrevivido.



15 comentarios:

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Bellísima descripción del maltrato que le damos al planeta. Exacta intuición de nuestro destino que es desaparecer con el tiempo. y ¿qué pasa con esa llave?
¿No será el secreto que guardamos y que a nadie, nunca, jamás, hemos comunicado?
De todas formas, una decripción bellísima de lo que nos deparará el futuro.

Cordialmente,

Antonio

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

En el Día Internacional de la Mujer, no me resisto a enviarte este poema de la poetisa Safo de Lesbos, la más famosa de la Antigüedad, que vivió en el siglo VII aC., escrito en estrofas precisamente Sáficas, estrofa inventada por ella. Seiscientos años después el poeta Romano Gayo Valerio Catulo, admirador suyo, hizo una traducción casi literal de él al Latín. Pero eso será para otro día.

Me parece igual a los dioses ese
hombre que ahora está frente a ti sentado,
y tu dulce voz a tu lado escucha
mientras le hablas

y tu amable risa; lo cual, te juro,
en mi pecho el alma saltar ha hecho:
pues te miro apenas y mis palabras
ya no me salen

se me queda rota la lengua y, suave,
por la piel un fuego me corre al punto,
por mis ojos ya nada veo, y oigo
sólo un zumbido,

me destila un frío sudor y entera
un temblor me apresa, y cual la paja
amarilla estoy y mi muerte siento
poco alejada.

Pero todo habrá que sufrirlo, incluso...


[Φαίνεταί μοι κῆνος ἴσος θέοισιν
ἔμμεν᾽ ὤνηρ, ὄττις ἐνάντιός τοι
ἰσδάνει καὶ πλάσιον ἆδυ φωνεί-
σας ὐπακούει

καὶ γελαίσ‹ας› ἰμέροεν. τό μ᾽ ἦ μάν
καρδίαν ἐν στήθεσιν ἐπτόαισεν.
ὢς γὰρ ἔς σ᾽ ἴδω βρόχε᾽, ὤς με φώνη-
σ᾽ οὖδεν ἔτ᾽ εἴκει,

ἀλλὰ κὰμ μὲν γλῶσσα ἔαγε, λέπτον
δ᾽ αὔτικα χρῶι πῦρ ὐπαδεδρόμακεν,
ὀππάτεσσι δ᾽ οὖδεν ὄρημμ᾽, ἐπιρρόμ-
βεισι δ᾽ ἄκουαι,

ἀ δέ μ᾽ ἴδρως κακχέεται, τρόμος δέ
παῖσαν ἄγρει, χλωροτέρα δὲ ποίας
ἔμμι, τεθνάκην δ᾽ ὀλίγω ᾽πιδεύης
φαίνομ᾽ ἔμ᾽ αὔται·

ἀλλὰ πᾶν τόλματον, ἐπεὶ +καὶ πένητα]

Un beso,

Antonio

igor dijo...

Bello texto y muy bien ilustrado, Lara! Ayer releí una frase de Saramago que decía, escéptico, que no podemos demostrar la existencia de una única verdad; pero sí podemos saber firmemente dónde está la mentira.

Y la mentira está en la superficie, en el aire, en los rostros felices, en la cordialidad, la normalidad, la felicidad, el amor de palo, las corazas de acero donde se refugian nuestros secretos... Si sabemos que la mentira está en todas partes, ¿para qué empeñarnos en buscar verdades absolutas que no nos sirven ni para ser más felices ni para ser menos ignorantes?
Me ha gustado mucho leerte.
Un besazo!

Belcán dijo...

Matarile, vamos.

Cataclismo de todas las vidas, o de una sola.

Un beso,
B

Aurélia dijo...

"Sola y sabia, la llave de las aguas verá nacer el siguiente ciclo de la destrucción. Ni siquiera nuestra ignorancia habrá sobrevivido."
Preciosísimo, Lara. Una llave. Vos siempre sabés inventar las llaves que otros buscan como topos... Hermoso. Abrazo grande.

ETDN dijo...

Jo. Este texto es llave que abre mil pensamientos, mil sensaciones. Palabras que entran por los ojos y se hacen imagen.

Tremendo, Lara.

Un beso.

¡Primavera, por fin!

;)

kika... dijo...

uffff... la llave en el fondo del mar o dentro de nosotros... (igual de inaccesible, en todo caso)

besos
y magia,
K

Marian dijo...

No sé si me ha sobrecogido más la foto o el texto...

Voy a digerirlo, te dejo un abrazo

Trovador errante dijo...

"El cosmos y la estupidez humana son infinitos, y del cosmos no estoy seguro"

Albert Einstein

Qué pena olvidar esa llave, que no es inaccesible. Ahí está, al alcance.

Besos Lara

La Habitacion invisible dijo...

Recapitulacion necesaria tal vez
saludos
Esteban

NáN dijo...

Antes de leer los comentarios pensé escribir una palabra que el sabio Belcan ha puesto.

Matarile rile rile.

Pero le añado, por si es caso, ese cuentito de Kafka del campesino que quería entrar en el Palacio de Justicia y estuvo años y años junto a la puerta, bajo el sol y bajo la nieve, frente a un guardia que no le dejaba entrar.

Cuando murió, el guardia cerró esa puerta para siempre, porque se había abierto solo para él.

aroa dijo...

Tan en el fondo no puede estar la llave.
Seguro que hay algo más cercano y sin dientes que nos puede indicar el camino.

Mega dijo...

"En el óxido de sus dientes pueden verse reflejados nuestros miedos,
nuestros motivos,
nuestras estúpidas razones
y el origen del principio activo de la muerte y la felicidad."

Casi nada. Todo el poema me ha parecido un misterio narrado que, sin embargo, no se desvela.

(Y qué interesante tu entrevista en Avióndepapel.com)
Besos

ILSA dijo...

Así que la luz de todo misterio está en el fondo del mar, una llave... {ya ves}.

Yo también tengo una llave, no desvela la vida pero invita a ella, mi llave DePaso. Siempre que quieras...

Besos con sal.

Dara Scully dijo...

En realidad no tenemos que sacarla, por eso es inalcanzable.



miau