jueves, 23 de abril de 2009

Estas arrugas no son nada.
Estos pelos grises no son nada.
Este vientre descolgado
de vieja comida, estos henchidos
y amoratados tobillos,
mi oscurecido cerebro,
no son nada.
Soy el mismo muchacho
a quien su madre besaba.

[...]

La más grave consecuencia
y prueba de mi nacimiento, mi cuerpo,
recuerda, rechaza y permanece.

No morir, Mark Strand (Summerside, 1934)
Traducción Eduardo Chirinos




13 comentarios:

NáN dijo...

ojalá esa fuerza se expanda y agarremos el ser por los huevos, con esos huevos de ese poeta.

Gracias por traer a alguien tan especial.

(Las dos fotos inquietan, parece que ha sucedido algo de lo que huye ese niño).

Lara dijo...

Yo tampoco veía de qué se alejaba el niño, es verdad que resulta un poco "jum".

Este poeta no tiene desperdicio. Creo que hay poco en español de él, yo tengo una antología hecha por Chirinos que se llama Sólo una canción y está publicada por Pre-textos.

Es raro, porque en realidad no es el poema que más me gusta y tengo señalados del libro muchos otros antes que éste, y sin embargo he puesto éste (este fragmento), también porque creo que vino antes la foto. Ya iré trayendo más y también para las Playas.

Buscando, acabo de darme cuenta de que ¡Mark Strand es un hombre guapísimo! Eso sí que no me lo esperaba.

Un abrazo, Nano!

Víctor González dijo...

De esta forma nos recuerda Mark Stand
que sólo somos tiempo en el tiempo, pero somos en nosotros mismos más allá del tiempo también.
Saludos.

Mega dijo...

¿Por qué tengo la terrible sensación (cada vez mayor) de que somos tan sólo eso: cuerpo despojado, enamorado de la infancia?

Besos ("Strand" en alemán significa "playa".)

Jirón dijo...

He venido a caer aquí a través de un amigo, para cuya banda (Glazz) escribiste unos textos. Hay mucho texto por leerme; voy a ir poniéndome al día...

Virginia Barbancho dijo...

Uf, Lara...

GRACIAS

Stalker dijo...

Intensa reflexión sobre la decadencia. ¿Cómo se ex-pone el ser humano cuando no le va quedando cuerpo, cuando la materia se le eclipsa?

Gracias

Jirón dijo...

Pues estoy montando una revistilla de poesía de bajo presupuesto (bajísimo, de hecho), y aunque ya he enredado a unos cuantos amiguetes aún ando buscando autores; si te apetece paritcipar, te explico más.

Lara dijo...

Muchas gracias a vosotros por compartirlo!

Ahora creo que tenía que haber puesto el poema entero, porque en realidad nada le sobra.

Decadencia, miedo, obsesión, cuerpo... Pero lo más importante es el título: No morir.

Un poco de luz no viene mal.

Jirón, claro! Mándame un mail si quieres, la dirección está en el perfil.

Besos!!!!

aroa dijo...

ese acercamiento al niño

y al poeta

(parecido a Clark Kent=)

David J. Calzado dijo...

El libro salió de Cádiz y a Cádiz debe regresar en tu próxima visita. Besos enojosos.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Frente a mí está la foto de un niño de apenas un año, la pantalla del ordenador, de Anita Ekberg bañándose en la Fontana di Trevi, en una estantería llena de libros que han escrito algunos autores muertos y otros que, en este momento, igual que yo estoy dejando un comentario en el blog, estarán haciendo algo...
...El paso del tiempo se está poniendo tan caro como el metro cuadrado de territorio mítico en literatura...
...Lara, tengo tantas ganas de abrazarte y de comerte a besos que no sé si este paso del tiempo se está convirtiendo en achaques de viejo cascarrabias (como le pasa a David Jota, que se enfada porque le robas los libros)...
...Besos con alevosía, con lengua, con mucho cariño...

Aurélia dijo...

Cuando estaba Mark Strand entre tu último beso, no sabía quién era. Ahora sí. Y lo entiendo todo mejor.
Lo del cuerpo. Siempre. Nunca.
Siempre lo mismo con el cuerpo... O nada.
Me encantó, Lara.