domingo, 11 de diciembre de 2011

Dos



Ahora es verano en el libro que estoy leyendo desde hace meses. Es una larga biografía, así que reiteradamente es verano, otoño, invierno, primavera. Dentro de unos párrafos será otra vez otoño, como aquí. 
Por las mañanas la casa se queda en una quietud diferente de la parálisis. Los niveles de angustia entonces son bajos, y, durante algunos minutos de olvido, prácticamente inexistentes, así que me siento y con un pilot verde corrijo La Cosa Pantanosa. Confirmo el pantano, pero me limito a trabajar en modo ejército: quita esta frase, quita esta palabra, tacha, tacha. Aun así, las orillas son blandas y espesas. Avanzo, sin pensar en qué demonios he hecho. Me sorprende haber tecleado tanto, tan organizadamente. Elena Medel me dijo una vez: para enfrentarse a este tipo de trabajo, hay que colgarse un cartel sobre la mesa donde ponga SIN PIEDAD. Razón. 
Leer la larguísima biografía (con una página me basta) y utilizar con turbación el pilot verde son las dos únicas cosas que consigo hacer que no tengan que ver con. El resto del día tiene que ver con. 


En otro orden, he de dar las gracias a todos mis amigos. Poco a poco voy invitándoles a un vino a cada uno, a un trozo de pan con queso. Pero sigue quedándome mucho por hacer. 


¿De verdad hay una ciudad que me espera?

12 comentarios:

Virginia Barbancho dijo...

Siempre hay una ciudad que espera. Eternamente.

Periferia dijo...

No es espera. Ya estás. Divina en tus letras.

O-S-Q-U-I-E-R-O

N.M. dijo...

no sé de ciudades pero hay personas que se prestan como lugares que habitar, así es más fácil el turismo... y la vida.
;)

Anónimo dijo...

no hay una ciudad que te espera, hay un mundo que te espera
mucha fuerza además de besos y abrazos

Reb dijo...

Veo una ciudad hermosísima. Si quieres te llevo en mi nube rosa.

Anónimo dijo...

Mi querida Lara, cuánto desgarro y cuánta poesía .....
Sin embargo el color, las transparencias en la foto habla de como eres tu, el rojo vitalidad, las transparencias, virtudes, y los bocaditos en la sandia, la invitación a compartir.
Gracias por permitirnos estar a tu lado.
"Sigue quedándote mucho" por recibir !!!!
Alicia

Anónimo dijo...

¡Toda la ciudad te espera, todas las ciudades (sublimación de lo que eres: búsqueda de otros rostros, de lo correspondido) te esperan!

Aurélia Jarry dijo...

Yo también quiero queso y vino con vos!!! Faltaría más!

Gemma dijo...

Claro que sí. Más besos!

Portorosa dijo...

Eso, que ánimo, Lara.

Aroa dijo...

le hemos encargado a gallardón un alumbrado especial por si te apetece volver en estos días

no te digo más

beso

Libertad dijo...

Con este frio (vale, no es comparable el que hace en Sevilla con el de otras ciudades) se agradece que nos traigas un poco del calor de ese verano en el que estás leyendo, entre lineas, seguro.


Un abrazo gigante