miércoles, 3 de febrero de 2010


Me senté en el suelo con la cara oculta detrás de un libro de historias de la Biblia para niños. Pensé: Querido Jesús, por favor déjame pasar un día con Neil Young y Joni Mitchell y convertir en éxitos todas mis penas.

Miriam Toews, Complicada bondad

11 comentarios:

Isabel dijo...

Pues es una solución, además de pasearse en estos columpios de color-nocolor.

trovador errante dijo...

Puñalás mi niña, puñalás.

Besazo,
Kike

NáN dijo...

Tras el de Mishima, este texto tiene una ironía relajante (y sin embargo, no creo que estuviera menos apenada).

Las, fotos, tiene razón quien lo dijo, se ajustan muy bien.

Lara dijo...

Más que apenada tremendamente irónica, sin descanso. Recomiendo este libro mucho, mucho.

Y gracias!!

PD: Nano, te darás cuenta que a veces hago aquí lo que se supone que tendría que hacer en las Playas. Últimamente con esto de los blogs me cuesta concentrarme en más de uno. Y también me ha apetecido siempre darme un respiro en el mío con voces de otros que me acompañan.

Lara dijo...

Más que apenada tremendamente irónica, sin descanso. Recomiendo este libro mucho, mucho.

Y gracias!!

PD: Nano, te darás cuenta que a veces hago aquí lo que se supone que tendría que hacer en las Playas. Últimamente con esto de los blogs me cuesta concentrarme en más de uno. Y también me ha apetecido siempre darme un respiro en el mío con voces de otros que me acompañan.

Lara dijo...

(doble clic, y ya van seis, qué delicadeza de teclado)

Gemma dijo...

Uno para el columpio rojo y el otro para el azul.
Besos

NáN dijo...

Pues solo faltaría que viniera alguien a decirte que en tu casa los cuchillos se ponen en el cajón de arriba y las cucharas en el de al lado.

Me parece un grupo magnífico. Que dure lo que tenga que durar y, por lo menos, un suspiro más.

ILSA dijo...

Jo, yo en Comillas hice también fotos a unos columpios, pero no quedaron como éstas. Me encanta la segunda.

...y debajo del cielo sólo encontré vida en columpios y piernas...

tournesols dijo...

Cuánta Belleza.

Aurélia dijo...

Te reconozco las piernecillas... igual en blanco y negro!
Convertir las penas, qué programa!